Una nueva ‘cagada’ del Ayuntamiento
El pasado viernes, en Heraldo de Aragón, leí una noticia que rezaba así: “Nuevos ‘wc’ para los perros”.
Ya son muchos años los que llevamos reclamando, aquellos que tenemos animales de compañía -también el resto de la ciudadanía-, una solución para remediar la vergonzosa acción de ciudadanos incívicos que ensucian nuestras calles con los excrementos de los perros que tienen la satisfacción de cuidar.
Realmente, el titular de la reseña de Heraldo es, en exceso, impactante para una nueva nefasta actuación del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza y, en particular, de la concejala de Medio Ambiente, Lola Campos.
Si, hasta ahora, las únicas ideas que salían del Consistorio se fundamentaban en realizar panfletos informativos y bolsitas (para heces de elefantes) que nunca llegaban al ciudadano -a no ser que se acercara para cualquier otro trámite a las Juntas Municipales-, ahora se van a instalar “400 papeleras que incluyen un expendedor de bolsas de plástico para que los propietarios (qué poco me gusta esa palabra) de perro puedan recoger los excrementos de sus mascotas y depositarlos en el interior de la papelera o de un contenedor de basura”.
¡Vaya memez! ¿De verdad alguien cree que esos “propietarios” de canes, que nunca en su vida han recogido un excremento, van a hacerlo ahora por tener una papelera donde depositarlos? ¿Es que, hasta ahora, no había papeleras, de las de toda la vida, para su utilización? ¿Hay alguna persona que crea que no los recogen porque no encuentran un lugar para deshacerse de ellos? ¿O será, más bien, porque les da asco (que los hay…) o, directamente, porque no les sale de las narices?
Y esta opinión, tan válida como cualquiera, obtiene mayor fuerza cuando vas paseando con tu amigo de cuatro patas y te encuentras con otros amigos, esta vez de dos ‘patas’, que también critican esta ¿solución?, y que les afecta directamente. Como lamenta Pedro Martín, un ‘usuario canino’ que fue entrevistado por Heraldo, argumentando que “Esta opción beneficia a los dueños de perros que siempre recogen los excrementos. Los ciudadanos que no lo hacían hasta ahora, no lo van a hacer por tener cerca una papelera”.
Vamos a ver si podemos ser serios con este asunto, que afecta a todos, y dejamos de malgastar el dinero que tanto nos cuesta ganar a los zaragozanos. Y, Sra. Campos, en lugar de ‘amenazarnos’ recordándonos que existe una ordenanza que permite multar cuando no se recojan los excrementos y que la sanción puede alcanzar los 601 euros, ¡cumpla con ella! ¿O tiene miedo de perder votos en detrimento del bienestar de los ciudadanos? Un dinero que bien podrá utilizar, con cabeza, para ofrecer servicios verdaderamente útiles, como ayudar a asociaciones que tanto hacen por Zaragoza, como la Asociación para la Defensa y Prevención de la Crueldad contra los Animales (ADPCA), que aporta muchísimo más que una Perrera Municipal de la que ningún ciudadano sensibilizado puede estar satisfecho, y no por culpa de sus trabajadores.
Yo propondría, además, crear una Fundación contra la Lúgubre Ufanía de Vanos Insignes (FLUVI), para que se acercaran al Ayuntamiento a socorrer y, en determinados casos, acoger a ciertos concejales delegados, responsables de la gestión de la ciudad, que poco o nada sensato hacen por, cuando menos, mantener el bienestar de Zaragoza y, en definitiva, de sus habitantes.
1 comentario 13 de Agosto de 2006


