El resumen de toda una temporada


ronaldo - El resumen de toda una temporadaPasión, locura, goles, expulsiones, espontáneos, ayudas, … Todo menos fútbol, que es lo típico en esta clase de encuentros.

El Barça-Madrid, derbi de todos los derbis, con el permiso de River y Boca, se saldó con el resultado de empate a 1. La superioridad de los locales fue total. La defensa de los blancos, con Casillas elevado a la enésima potencia, sublime.

Los culés no comenzaron como suelen hacer, es decir, “destrozando” el césped de la portería contraria en los primeros compases del partido, entre otras cosas, porque su filosofía ha cambiado mucho con Rijkaard. Este equipo no necesita anotar un gol en los primeros minutos para sentirse superiores, pues ya no requieren de esa demostración.

Es por todo ello que los azulgrana no precisaban de ayuda arbitral. Medina Cantalejo, el árbitro del cochinillo, otorgó un penalti (minuto 21’) a Van Bommel -Óscar al mejor actor secundario-, inexistente desde todo ángulo, que protagonizó el Roberto Carlos de este tipo de choques, un jugador muy pasado de revoluciones. El ‘mago’ Ronaldinho (menos que en otras ocasiones) transformó el regalo del colegiado andaluz.

Cuatro minutos después, el damnificado jugador brasileño fue expulsado por faltar al respeto al árbitro auxiliar, algo indigno de un deportista profesional con un currículo envidiable.

Parecía que el partido se acababa ahí, pero nada más lejos de la realidad. Ronaldo, el mejor delantero del mundo para muchos (y me incluyo), había vuelto. Sólo necesitó una galopada, tras pase de Baptista, para batir por alto a Valdés. Ese gol tenía varios mensajes, pues parece que valdrá la reconciliación más absoluta con su afición (aunque ya se atisbó una previa en el partido contra el Deportivo en el Santiago Bernabéu), además de ganarle su particular duelo a Samuel Eto’o, terriblemente gris en todo el partido gracias al trabajo de un Raúl Bravo notable.

A partir de ahí, el monólogo del Barça fue asfixiante para los merengues, pero Iker no estaba dispuesto a ceder a nadie su indiscutible primer puesto en la lista de los ‘paralotodo’.

Al final, todos contentos. Los líderes, a pesar de su inaudita sequía goleadora, continúan paseando su superioridad. El Real Madrid a su ritmo, sacando petróleo de sus ocasiones. Y los árbitros, como siempre, paupérrimos y con un plumero, visible a años luz, en el . . . silbato. Lástima de huelga . . .

PD: Añado imagen de la noticia insertada en el Teletexto de TVE (la de todos).


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