Expo Zaragoza 2008: Desde Rusia con… insolencia


terraza rusia 002 - Expo Zaragoza 2008: Desde Rusia con… insolenciaEl pasado miércoles, como tantas tardes desde el 14 de junio, la dediqué a visitar los pabellones de la Exposición Internacional Zaragoza 2008. Y fue una agradable tarde, en momentos calurosa, como ocurre casi siempre en ese espacio de Ranillas que desprende entusiasmo por parte de sus visitantes. Pero, lamentablemente, cuando los pabellones cierran y algunos abren sus terrazas para que podamos degustar alimentos y bebidas de sus respectivos países, decidí acercarme al pabellón de Rusia.

¿Por qué digo “lamentablemente”? Por una sencilla razón, por una muy desagradable experiencia que paso a detallar a continuación:

Viendo que en la terraza del pabellón ruso había pocos visitantes, pensé en tomar una copa con un amigo para descansar tras las horas de paseos por el recinto. Nos sentamos en una mesa rodeada por tres sillas y allí, sentados, esperamos durante un buen rato a que nos sirvieran.

Tras 25 pacientes minutos, una encantadora pareja española nos indicó, al ver nuestra situación, que si no nos “cabreábamos” con los camareros, éstos no vendrían a servirnos. Dicho y hecho, les indicamos amablemente que vinieran a tomarnos nota pero, hasta que no exigimos lo que se supone que es un derecho, no vinieron a nuestra mesa. Y así ocurría con el resto de personas que se acercaban a esta terraza.

Ya con el camarero tomando nota, le indicamos que queríamos una copa de ron y cola, a lo que él respondió, con un tono despectivo, que esto no era “un bar españolito”. Y, a continuación, se dio la vuelta, dirigiéndose a otra mesa, cogió una carta (lo primero que tendría que haber hecho) y nos la tiró (sí, sí, tiró) a la mesa, marchándose –de nuevo– a su lugar preferido, una mesita donde departir con sus compatriotas trabajadoras del pabellón.

terraza rusia 001 - Expo Zaragoza 2008: Desde Rusia con… insolenciaAl final, le pedimos, no sin antes pasar otra vez por el trago de llamarle y esperar a que viniera, dos copas de vino tinto, a lo que respondió: “¿Y sólo van a tomar eso?”, como diciendo que si para eso le hacíamos levantarse de la mesa… ¡Vamos, ni que los demás visitantes se estuvieran poniendo morados de sus suculentos aperitivos! Ahora bien, que él si nos hizo levantarnos de nuestra mesa para cambiar a otra con dos sillas…

Pero, en fin, no acabó ahí la cosa pues, tras pagarle con un billete de 10 euros los 7 (3,50 euros cada una) que valían las dos copas de vino tinto, que era tan joven que debía ir “en pañales” (el vino, digo), tuvimos que esperar un cuarto de hora a que nos diera los cambios.

Sin duda, lo más lamentable fue ver como, durante el tiempo que permanecimos en la terraza, estos acontecimientos le ocurrían a todos y cada uno de los visitantes que se acercaban por la que he pasado a denominar como “La tediosa terraza”

Teniendo espectáculos como éste, ¿para qué queremos el Anfiteatro patrocinado por “Licor 43”?

Siempre nos quedarán espacios para tomar algo, como en el bar de la Expo del pabellón de Zaragoza 😉


Comentarios (10)

  1. Jose dice:

    Hola, nosotros ayer terminamos nuestra visita a la Expo, en general quedamos contentos y muy orgullosos de nuestra ciudad.
    Siento no poder comentarte nada del bar del cual haces referencia, porque pasó desapercibido en nuestras tres visitas.

    Bueno me alegro de haberte conocido ésta tarde como cliente en el taxi. Enhorabuena por tu blog, bien hecho y cuidado… Ya quisiera yo tener la mitad de conocimientos informáticos que tu.

    Saludos cordiales, y gracias por tu amabilidad

  2. Ricardo Bohl dice:

    La expo tiene otros problemas que preocupan mas que la atencion de las camareras. Por ejemplo los vigilantes que estan apostados en el puente del milenio. Son facilmente unos 8 distribuidos en varios puntos que impiden el paso de coches y motos. No bastaria con un buen letrero? En vez de eso se pagan 8 sueldos para que cuando el conductor llegue a la rotonda o entrada del puente, de muy malas maneras nos impidan el paso. A esto hay que sumarle el hecho de que piden a bicicletas que usen el bicicarril o ciclovia diciendo que está «prohibido» ir por la pista!! ¿Desde cuando? Consecuencias. Hay que lidiar con familias, niños, ancianos y hasta paradas de bus y de trencitos que suben y bajan gente sobre la ciclovía!. Para remate cuando llegas al puente hay una rejilla que esta arqueandose y que pronto se abrira haciendo que la invitacion de los vigilantes no sea mas que una incitacion al sucidio. Al acercarme a conversarlo con ellos al otro lado del puente encontre una de las amables respuestas que acostumbran dar los descriteriados vigilantes: «quejese (no es lo que estaba haciendo yo acaso?), yo cumplo ordenes» Como si no pudieran simplemente trasladar la informacion. Al seguir por la ciclovia y ya pasando por el Aldi y el hotel, me encuentro que la ciclovia termina de golpe y sin aviso invitandote a volar o a pasar la cara por tierra piedras. Donde estan los ingenieros que meticulosamente han estudiado AÑOS flujos, trazados y modos de transporte? Me encantaria concerlos! MUY MALA imagen para zaragoza.

  3. Hola Elena:

    A mí también me gustó mucho el bar que tienen instalado en el interior del pabellón, con una «película» muy agradable a la vista en la que «apareces», por ejemplo, sumergido en las profundidades del ártico. Además, los colores que desprenden las luces del pabellón son muy relajantes, algo que es muy recomendable si necesitas tomarte un respiro… 😉

    Un abrazo.

  4. elena dice:

    Pues siento mucho lo que te sucedió. Nosotros tomamos algo en el bar del interior del pabellon, exactamente dos cervezas rusa y una spuknik (cerveza con vodka) y un par de tapas de ensaladilla rusa y nos atendieron muy bien y muy rapido. Digo en el de dentro, de la terraza no puedo hablar. El bar que mas nos gusto de todos los que visitamos y fueron varios…

  5. Hola a todos:

    Perdonad por el retraso de este comentario, pero acabo de llegar de los Pirineos, visitando Lacuniacha y el Pirenarium de Sabiñánigo.

    ¿Qué os puedo decir de lo escrito en este post? Que, sinceramente, me alegro mucho por aquellos que tuvísteis una grata experiencia en el bar-terraza del pabellón de Rusia, pero a mí -y a todos los que estuvieron esa noche- me debió tocar el día malo del camarero…

    Y conste, por si acaso, que no estoy hablando negativamente del pabellón de Rusia o, ni mucho menos, del propio país; sino de la falta de respeto del servicio que -aquella fatídica tarde/noche de ese miércoles 30 de julio- atendía las mesas de uno de mis espacios favoritos (lo he recomendado desde el primer día) en el recinto de Ranillas.

    ¡Ah! Y no he dicho todo por no avergonzarles más, puesto que ya me parece suficiente…

    Un abrazo y, por supuesto, no puedo -desgraciadamente- rectificar ni una coma de lo descrito… 😉

  6. Queru dice:

    Esto va a ser que el camarero era un ex-KGB y os tiene «fichaos» a todos los del PP local. ¡Jajajajajaja!

    Yo como fui con mi pin del instituto de astrofísica soviético y con otro de Yuri Gagarin, oye, sin problemas. 😀

    Por cierto, y no quiero abrir con esto ningún enconado debate, las de Europa del este las que están más buenas de toda la Expo.

    Abrazos para todos. ¡Ñu!

  7. enver555 dice:

    No sé como andará ahora el bar-restaurante de Rusia pero cuando yo estuve todo lo contrario a lo que dices, una amabilidad y una simpatía a raudales, me sirvieron con premura y al finalizar de comer la camarera se acercó a la mesa a preguntarme que si me había gustado todo y a decirme que si quería un té o un café, cosa que acepté.

    Vamos parece que hayamos estado en universos paralelos, ya te digo para mi gusto el servicio, la calidad y la atención fueron casi de 10.

  8. Javier dice:

    Yo estuve antes de ayer en esa misma terraza y había dos chicas atendiendo. Una era rápida y servía sin problemas lo que pidieras, la que nos tocó era algo más lenta y se aturullaba un poco con las cosas, pero no tuvimos que esperar demasiado a que nos sirvieran. Estábamos dos personas esperando a que viniera más gente y pedimos una sola cerveza para los dos (eso sí, las cervezas allí son de medio litro). Nos la pusieron si problemas. Luego tomamos más cosas y no hubo problemas. Había un camarero alto que estaba en plan seguridad vigilando todo. Ese creo que no servía, solo lo hacían las chicas.

  9. M@x dice:

    ¡oído cocina! el pabellón/ terraza de Rusia queda borrado de mi itinerario (ásí no van a hacer amigos estos hijos de Putin 🙂 ). Supongo que ya habrás estado en el de Lituania … todo lo contrario a lo que nos cuentas de Rusia … amabilidad, atención, sonrisas …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *