Evo Morales, Bolivia y su nueva ‘ley’ de la memoria histórica


Bolivia dio ayer el pistoletazo de salida de las celebraciones del bicentenario de la independencia del Reino de España que recorrerán América Latina a lo largo de los próximos dos años. El festejo es para la diplomacia española una prueba crucial: es el primero de muchos actos reividicativos y lo es, además, en un terreno no menos que hostil a la hora de recordar a la ex potencia colonial.

Y, para ello, el presidente Evo Morales ha preparado a la capital, La Paz, para grandes fastos, acompañado por los mandatarios del arco de la izquierda más radical de la región, los miembros de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA): el venezolano Hugo Chávez, el ecuatoriano Rafael Correa, el nicaragüense Daniel Ortega y el paraguayo Fernando Lugo, que ya han confirmado su asistencia, junto al vicepresidente de Cuba, Jorge Luis Sierra Cruz. Mientas, la mayoría de los demás países envían a sus ministros de Exteriores, así como una desencaminada España, que estará representada por el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia.

Pero, de esta celebración social, ha quedado excluida la mitad oriental de Bolivia: las ricas provincias de Santa Cruz, Tarija, Beni o Chuquisaca, todas enfrentadas al Gobierno de Morales por mil y un motivos y, sobre todo, por la reforma constitucional de corte indigenista que el Oriente boliviano, predominantemente criollo, rechaza tajantemente.

La ausencia de las provincias de la oposición también se debe al revisionismo histórico en el que se ha embarcado Evo Morales. El presidente sostiene que fueron los levantamientos indígenas de 1781 los primeros gritos de libertad, y no el de los criollos de 1809 encabezados por el paceño Pedro Domingo Murillo; pues hay un sector indigenista radical que considera a Murillo un traidor porque prestó servicio en el Ejército de la corona española durante la sublevación indígena de Tupac Katari 28 años antes de la rebelión criolla.

Sin embargo, la única realidad, pese a lo que quiera modificar Evo Morales, es que los alzamientos indígenas fueron estallidos esporádicos de descontento contra las autoridades pero sin planes concretos, siendo las clases medias, así como la burguesía y la alta sociedad, sin olvidar mencionar a las mujeres de Cochabamba, ‘Las Heroínas’, que no eran precisamente indígenas, quienes iniciaron la revolución.

Así, la revolución paceña del 16 de julio, que tiene una gran importancia en el proceso histórico americano, se ha convertido en un mero instrumento político del Movimiento Al Socialismo, el partido gobernante, cuyo festejo propone para el país una política excluyente que, negando (o renegando de) la historia, pretende crear una gran ayllu (territorio) a partir de la cultura aymara, eliminando los resquicios coloniales y, al mismo tiempo, emprender una nueva colonización a partir de la cultura aymara. Esto es, el presidente propone un nuevo Estado plurinacional excluyente, pues ya ha dejado de ser una república, que no abarca todo el territorio y en el que se reniega de todo lo que es la historia de los últimos 500 años.

Y, para que el ‘señor’ Morales me entienda, si es que conoce, como dice, la cultura de su país, le dejo unas palabras en quechua (lengua hablada por los indígenas pertenecientes al Imperio Inca) que, bien es cierto, no creo que le hagan reflexionar:

Sichus amantanki sut’ichayta…
Maykunapi sumaq soqoyuq kanikipi,
maykunapitaq phiñakuyta manchakuspa,
pasaqpunitaq llaqlla sonqoyoq kaynipipi
haykuchayta manchakuspaypi,
¡Yuyariy!
Kayk’aqpas allin yuyayniyoq kankichu
Amaya wesq’aychu nawiykitaqa hayrallawan
maskhay sut’iqpa cheqaqninta
cheqaqpunin kay pachapi kawsayninchisqa
askha qechaqkuñan kan:
chekaq niqpaq: mana pantay cheqaq;
mana iñiqpaq llapa cheqaq saqey;
muna sonqoyuqpaq cheqaq willasqa:
hinaspa cheqaqmantaqa sut’inqa sutinpi:
ama chaskiychu ruwayta mana allinta ruwaspa:
yuyayta yuyaywa; yachayta yachaywan.
Ch’ulla simillawan chaskinki imatapas cheyqa,
qan kaynikitan waqllispa pantachishianki.


Comentarios (4)

  1. Hola Benjamin:

    Tienes toda la razón. He olvidado poner la traducción al castellano.

    La incluyo a continuación:

    Sí tú niegas la verdad…
    Unas veces por cortesía,
    otras por no darte un mal rato,
    pero casi siempre por cobardía,
    con ese miedo a profundizar,
    ¡Recuerda!
    jamás serás un persona de criterio.
    No cometas la simpleza de cerrar los ojos,
    busca y defiende la verdad de la verdad,
    es verdad que en el mundo en que vivimos,
    hay verdades al gusto de cada humano:
    para el ortodoxo: la verdad imperfectible;
    para el escéptico la renuncia a toda verdad;
    para el místico la verdad revelada;
    la verdad en nombre de la verdad es que:
    nada aceptes antes de comparar hechos con hechos;
    ideas con ideas; doctrinas con doctrinas.
    Si crees en lo primero que te enseñan o presentan,
    es renunciar a tu personalidad.

    Un saludo 😉

  2. Benjamin Quiroga dice:

    Que interesante seria conocer la traduccion al castellano

  3. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *