Michael Jackson: Genio y figura hasta después de su sepultura


Han pasado ya cuatro meses desde el trágico e inesperado fallecimiento de Michael Jackson, cuando poco tiempo después debía realizar cincuenta conciertos en el O2 Arena de Londres, bajo el lema “This is it”. Y, tras su muerte, desde el momento en que anunciaron el último gran show del Rey del Pop, esto es, el film con idéntico nombre que la malograda gira, el mundo entero esperaba el momento del estreno con más morbo que entusiasmo.

Pero ayer, con el inicio de estas dos semanas mágicas de duración en cartelera del documental, Michael ha tapado las bocas de quienes afirmaban que el artista se había convertido un esperpento politoxicómano que, incapaz de volver a hacer arte, había sucumbido a la desesperación y el exceso. Nunca, en la historia del ARTE, se había tenido la oportunidad de ver a un pintor genial dando sus últimas pinceladas, o a un compositor magistral tarareando su última canción, y eso es precisamente lo que ocurre en este documental que tuve la satisfacción de disfrutar ayer en su primera sesión.

La mirada omnipresente de los nuevos tiempos, el cóctel de tecnología y la propia excepcionalidad de Jackson sí han dejado un documental final sobre él. Michael no era un pelele ridículo clamando por un combinado de somníferos; no era un ser patético que dejaría, además de canciones antiguas, carnaza para cotillas e inventores de chistes macabros. Jackson murió, pero tenía algo entre manos: un algo rebosante de orgullo, talento y vida.

This is it no es un documental al uso. No es el clásico canto fúnebre, la loa al difunto, el golpe bajo y el hurgar en el sentimentalismo, sino un viaje al mundo del espectáculo, a la historia de la música, a la gestación de una de esas obras de arte que nos enorgullece de ser humanos, como bien dice Rafa Vidiella en 20 Minutos. Es, sencillamente, la crónica del cotidiano e ilusionado esfuerzo de un grupo de privilegiados que persigue la perfección, la felicidad e ilusión del público, liderados por un ARTISTA dado por muerto antes y después de morir.

En este “último show” del Rey, podemos ser parte de sus pinceladas finales (que, a buen seguro, formarán parte del merchandising de Sony), como sus nuevas y/o modificadas performances (muestras escénicas), sus nuevas escenas de videoclips (algunas de ellas en 3D) en el espectacular “Thriller”, “Earth Song” o «Smooth Criminal» (en el que se basa en la espectacular película “Gilda”… ¡qué gran gusto tenía por el séptimo arte!), etc.

En definitiva, “This Is It” no exprime ni idealiza a Michael Jackson, sino que se limita a mostrarlo. No es una excusa para ganar dinero, que también, sino un regalo para los que nos sentimos sus admiradores y un motivo para regresar a los cines. Nada del testamento de un genio: a base de emoción, respeto y verdad, es una maravillosa manera de redescubrirlo. ¡Qué gran final para 50 años de inimitable show! GRACIAS…

PostdataRecomiendo que, a pesar que en el cine se enciendan las luces al iniciarse los créditos del documental, no os levantéis hasta que la pantalla se apague… Os merecerá la pena 😉


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