¿Los comercios cumplen con las medidas sobre la prohibición de entrega gratuita de bolsas de plástico?


Como todos sabemos, desde el 1 de julio de este año está prohibida la entrega gratuita de bolsas de plástico ligeras a los consumidores, con la finalidad de dar solución a los actuales niveles de consumo de estos elementos, que producen unos altos niveles de residuos dispersos, suponen un uso ineficaz de los recursos y era previsible que aumentaran si no se tomaban las medidas adecuadas.

Y ello porque las bolsas de plástico dispersas provocan contaminación en el medio ambiente y agravan el problema generalizado de la presencia de residuos en las masas de agua, lo que supone una amenaza para los ecosistemas acuáticos en el ámbito mundial.

Así, las bolsas de plástico con un espesor de menos de 50 micras, las denominadas “bolsas de plástico ligeras”, representan la inmensa mayoría del número total de bolsas de plástico consumidas en la Unión Europea y se reutilizan con menor frecuencia que las bolsas más gruesas; por lo que las bolsas de plástico ligeras se convierten en residuos más rápidamente y tienden a dispersarse como basura con mayor frecuencia, debido a su reducido peso. Sin embargo, las tasas actuales de reciclado de bolsas de plástico ligeras son muy bajas y, debido a una serie de dificultades prácticas y económicas, no es probable que alcancen niveles significativos en el futuro próximo.

De esta manera, con la finalidad de dar solución al problema descrito, en el ámbito de la Unión Europea, se aprobó la Directiva (UE) 2015/720 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2015, por la que se modificó la Directiva 94/62/CE en lo que se refiere a la reducción del consumo de bolsas de plástico ligeras, estableciendo que los Estados miembros han de adoptar medidas con el fin de reducir de forma sostenida, en su territorio, el consumo de bolsas de plástico ligeras, proporcionando varias opciones a los Estados miembros, entre las que se incluye el establecimiento de objetivos nacionales de reducción, la introducción de instrumentos económicos así como, en su caso, las restricciones a su comercialización, siempre que estas restricciones sean proporcionadas y no discriminatorias.

Unas medidas que el Gobierno ha incorporado al ordenamiento jurídico español mediante el Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, sobre reducción del consumo de bolsas de plástico y por el que se crea el Registro de Productores, estableciendo cuatro medidas concretas a partir del 1 de julio, que no todas conocemos y/o no se cumplen por parte de algunos comercios:

    a) Se prohíbe la entrega gratuita a los consumidores de bolsas de plástico en los puntos de venta de bienes o productos, a excepción de las bolsas de plástico muy ligeras y de las bolsas de plástico con espesor igual o superior a 50 micras con un porcentaje igual o mayor al 70% de plástico reciclado.

    b) En el caso de la excepción para las bolsas de plástico con espesor igual o superior a 50 micras prevista en el apartado anterior, los comerciantes deberán disponer de documentación proporcionada por el fabricante que acredite dicho porcentaje.

    c) Los comerciantes cobrarán una cantidad por cada bolsa de plástico que proporcionen al consumidor.

    d) Asimismo, los comerciantes informarán a los consumidores de los precios establecidos, exponiéndolos al público en un lugar visible e incluyendo una referencia al cumplimiento de las obligaciones contenida en los apartados anteriores.

¿Qué experiencias has tenido? ¿Se están cumpliendo las medidas adoptadas? ¿Los comercios exponen, en lugar visible, los precios de las bolsas?


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